Acerca de Maquilla Libre

Durante años pagué maquilladora antes de cada cena de cliente y cada boda familiar. No porque no supiera pintarme, sino porque el resultado de casa nunca llegaba al nivel que necesitaba para esas ocasiones. Un día hice el cálculo: lo que gastaba en maquilladora en un año daba para varios cursos de automaquillaje.

Empecé a matricularme en cursos. Tres en rangos de precio distintos. Y fui aprendiendo qué técnica realmente se aprende sola en casa, cuál requiere práctica con retroalimentación real, y cuál directamente no vale lo que cobran. Eso es lo que comparto aquí: evaluaciones de cursos de automaquillaje desde la perspectiva de alguien que trabaja en una empresa de logística en Querétaro, tiene cenas de cliente en el calendario y no quiere llegar a ninguna sin estar lista.

No soy maquilladora titulada ni esteticista. Aprendí desde los cursos que pagué con mi propia tarjeta. El criterio que uso es simple: ¿cuántas noches de maquilladora te tardas en recuperar lo que costó el curso, y el resultado realmente cierra esa brecha?

Si quieres saber más sobre mí, pasa por la página de la autora.

Aviso: en este sitio hay enlaces de afiliado. Cuando matriculas un curso a través de uno de ellos, recibo una comisión y el precio para ti no cambia. Solo recomiendo cursos por los que pagué con mi propia tarjeta y completé al menos hasta donde se nota la diferencia en una noche de evento.