Ximena Carrasco

Autora de Maquilla Libre

Sobre la autora

Trabajo como asistente de marketing para una empresa de logística en Querétaro. El área que comparto con Mariana Soriano, mi compañera de piso, tiene ese tipo de calendario donde los eventos aparecen de golpe en el chat del equipo: cena de cliente el jueves, presentación con directivos la semana que entra. Durante mucho tiempo eso significaba agendar maquilladora con varios días de anticipación o improvisar con lo que tenía en casa y cruzar los dedos.

Hace tres años empecé a tomar cursos de automaquillaje en Hotmart para ver si podía resolver eso yo sola. Armé un rincón de tocador en el cuarto principal del departamento: espejo ovalado con aro de bombillas LED de bajo voltaje pegado a la pared con taquetes, cajón organizador de acrílico en tres filas sobre la cómoda, la silla de escritorio reconvertida en banco, y la pared gris paloma de fondo para revisar el look sin que el color la distorsione. Ahí practiqué técnica por técnica, evento por evento, hasta que el resultado de casa dejó de parecerse a un intento y empezó a parecerse al look.

He completado tres cursos en rangos de precio distintos. Lo que escribo aquí parte de esa práctica acumulada, no de una carrera formal en estética. Evalúo qué enseña cada curso, cuántas repeticiones necesitas antes de poder aplicarlo en una noche real, y si la diferencia justifica lo que cobran.

Mariana me da retroalimentación directa antes de cada salida de trabajo. Fernanda Ibarra, lectora de Monterrey que me escribe por Instagram, manda resultados después de aplicar lo que reseño. Lucila Vega practica técnicas en el grupo de Facebook de maquillaje amateur donde soy moderadora y publica avance cada semana. Ese feedback entra en las comparativas cuando confirma o corrige lo que yo observé.

Artículos de Ximena Carrasco

Divulgación

Aviso: en este sitio hay enlaces de afiliado. Cuando matriculas un curso a través de uno de ellos, recibo una comisión y el precio para ti no cambia. Solo recomiendo cursos por los que pagué con mi propia tarjeta y completé al menos hasta donde se nota la diferencia en una noche de evento.