Maquillaje para fotos de perfil profesional que puedes hacer en casa

Automaquillaje para foto de perfil de LinkedIn hecho en casa frente al espejo con aro de luz

Dos cursos de automaquillaje, una sola foto de perfil que sí sirve

Muchas veces has abierto tu perfil de LinkedIn y sentiste que la foto ya no se parece a la persona que llega lista a una cena de cliente. A mí me pasó tanto que terminé comparando dos cursos completos de automaquillaje solo para resolver esa foto en casa, sin pagarle a una maquilladora cada vez que necesito actualizar mi imagen. Lo que sigue no es una reseña bonita: es la comparación real entre el curso que uso para mi marca personal y el que casi compro por error, con tres años de práctica de por medio.

Transparencia rápida: algunos enlaces de este texto son de afiliado. Si te matriculas a través de ellos, yo gano una comisión chica y tú pagas exactamente lo mismo que pagarías entrando directo.

Aclaro también que los cursos que menciono aquí los pagué yo con mi tarjeta, sin que nadie me los regalara, y solo hablo de los que terminé completos, no de los que dejé a medias en el carrito.

Antes de matricularme en cualquier curso pasé meses preguntando en grupos de Facebook de belleza qué producto o técnica debía usar, y lo único que saqué en claro fue que nadie se pone de acuerdo. Una persona te dice que uses base líquida, la siguiente jura que solo con polvo compacto se ve natural en cámara, y terminas con más dudas que al principio. Modero uno de esos grupos ahora, y ahí está Lucila Vega, que lleva comprados tres cursos distintos de maquillaje y no ha terminado ni uno; entre el trabajo y la falta de una ruta clara se le va el ánimo a la mitad. Verla así fue lo que me convenció de dejar de saltar de tutorial en tutorial y escoger un curso completo, aunque me costara más caro de entrada.

Curso de automaquillaje avanzado o clases de artista de Hollywood

Sellado con polvo traslúcido durante un tutorial de maquillaje profesional en casa para fotos de perfil

El Curso de Automaquillaje Avanzado, que es el que más uso, tiene una calificación de 4.3 en la plataforma con pocas reseñas todavía; antes de matricularte, cruza eso con lo que encuentres en YouTube, porque a mí me hubiera ahorrado una duda. Lo que sí funciona es que va por niveles: no asume que no sabes nada, construye desde ahí hacia looks de cena de cliente o boda civil. El contorno básico se explica completo, aunque no es algo que se aprenda leyendo un párrafo, y el difuminado de sombras es de las partes que más practiqué de ese módulo. También hay técnicas para que el maquillaje aguante toda una jornada de oficina sin pedir retoque, aunque esas las dejo para otro día, y un módulo de ojo ahumado que casi no toco porque mi trabajo no pide tanto drama en los párpados un día cualquiera.

Maquíllate como artista de Hollywood tiene la misma calificación, 4.3, y ahí es donde muchas se equivocan pensando que sirve para lo mismo. No es así: ese curso está pensado para una gala temática o una boda con vestimenta retro, con mucho más drama de luces y sombras. Las técnicas ahí funcionan para fotos con flash en eventos formales, donde la temperatura de color de las luces del salón pesa más que en una oficina, aunque no me voy a poner técnica con eso aquí. Pero si lo que necesitas es verte lista de oficina a una cena de cliente sin parecer que vas de rodaje, no es el primero que compraría.

Por qué el curso barato no resolvía mi problema

Revisión final del maquillaje profesional para la foto de perfil de LinkedIn frente al espejo con aro de luz

También revisé el Curso de Maquillaje Profesional, el más económico de los tres, aunque tiene apenas una reseña publicada, así que entré con expectativas bajas. Cubre lo básico para verte lista en un evento, pero el temario jala más hacia el trabajo de cabina, maquillar a otras personas, que hacia resolver tu propia foto de perfil. Si ya tomaste el avanzado y te quedaste con ganas de maquillar a alguien más, ahí es donde este abre la puerta. Para mi caso no tenía sentido: yo no quiero cabina, quiero salir de mi cuarto lista para la cámara del celular.

Mi rincón de maquillaje y la prueba que sí funcionó

Paleta de rubores para automaquillaje pensada para fotos de marca personal con flash

Armé mi rincón de maquillaje en mi cuarto con lo que ya tenía: un espejo ovalado con un aro de focos LED atornillado directo a la pared, un cajón organizador de acrílico de tres niveles sobre la cómoda donde guardo las brochas de maquillaje profesional para un difuminado de sombras perfecto que más uso, y la misma silla giratoria de mi escritorio, que ahora hace de banco. La pared detrás es de un gris apagado, casi paloma, y eso ayuda porque no le cambia el tono a nada de lo que me pongo. Silvia, mi vecina del cuarto piso, fue quien recibió la caja con el aro de luz porque yo seguía en la oficina cuando llegó; me la entregó con cara de desconfianza y me dijo que ella prefiere ver ese tipo de cosas en persona antes de comprarlas por internet. Yo llevo comprando cursos completos sin verlos antes, así que ahí no coincidimos.

La primera vez que sentí que de verdad funcionaba fue en el baño de la oficina, antes de entrar a una presentación: me acerqué al espejo esperando encontrar el brillo de siempre en la nariz y no había nada que corregir, como si no trajera nada puesto, solo la cara descansada. Me acordé del rasguño casi imperceptible que deja la punta del delineador en gel cuando lo arrastras sobre un párpado que no está del todo relajado, porque esa mañana ni siquiera lo sentí, la piel ya sabía qué esperar del producto. Esa misma semana tenía una cena con un cliente nuevo cerca del Parque Bicentenario, y por primera vez no me preocupó que se me corriera el rubor a medio camino.

Elige el curso según la noche que tengas que enfrentar

Resultado del tutorial de maquillaje para perfil profesional en la pantalla, foto de LinkedIn lista

Lo que sí hago para decidir cualquier curso nuevo es una cuenta simple: cuántas noches de cena de cliente o boda me tendría que ahorrar en maquilladora para que la matrícula se pague sola. Sé que hay formas más completas de comparar el valor real entre un curso y otro, pero esta cuenta corta es la que a mí me funciona. No voy a repasar aquí qué hace cada brocha del set una por una, ni cómo elegir la base exacta para tu tono de piel; son temas que merecen su propio espacio. Lo que sí te digo es que la luz de ventana natural no da la misma cobertura real que la luz artificial del celular, algo que profundizo más en las técnicas de maquillaje para boda civil de día, porque ahí la diferencia se nota todavía más. Y ya que estamos: hay errores de automaquillaje que te envejecen la cara sin que te des cuenta frente a la cámara, pero esa es otra lista para otro momento.

Si tu problema es una foto de perfil, una cena de cliente o una boda civil de día, el curso avanzado es el que rinde: te da contorno, manejo de brillo y control frente a cámara sin pedirte que aprendas maquillaje de cabina. Si lo que tienes enfrente es una gala con vestido largo o una fiesta temática donde el drama sí se espera, ahí gana Maquíllate como artista de Hollywood, aunque no lo vuelvas a usar el resto del año. Y si tu plan real es maquillar a otras personas, no solo a ti, el Curso de Maquillaje Profesional es el que abre esa puerta, aunque por ahora solo tenga una reseña publicada. Yo ya elegí cuál me tocaba, y la próxima vez que actualice mi foto de perfil no va a ser porque me dé pena la que tengo, sino porque cambió algo en mi trabajo que vale la pena mostrar.