
Pagar una maquillista antes de una cena de clientes cuesta más o menos lo mismo que matricularme en dos cursos completos de automaquillaje online, la diferencia es que la maquillista se acaba esa misma noche y el curso se queda contigo para las quince cenas que le siguen. Aviso antes de seguir: este sitio tiene enlaces de afiliado, y si te matriculas en alguno de los cursos de maquillaje profesional que menciono, recibo una comisión sin que a ti te cueste extra; solo hablo de lo que pagué con mi propia tarjeta y probé en mis eventos de Querétaro. Esa comparación, hecha con calculadora y no con antojo sobre mi piel con textura y poros marcados, fue la que me sacó de la costumbre de gastar cada vez que había un evento en la agenda.
Una cena con los directores de una naviera, en un restaurante sobre Andador Libertad, en el Centro Histórico, fue la que me hizo caer en cuenta de qué tan lejos había llegado: mi jefa se acercó a media cena y me preguntó, en voz baja, a qué salón había ido esa tarde. No había salido de mi casa.
Antes de eso, mi única estrategia contra los poros abiertos y la piel con textura había sido comprar un kit completo en Sephora, confiada en que la vendedora sabía más que yo. No funcionó: sin ninguna estructura de cuándo usar cada producto, terminé acumulando base justo en los poros que quería disimular. Una amiga que toma clases de pilates en un estudio del Centro Histórico me insistía en que con tutoriales gratis bastaba, pero a mí ya se me habían acabado las ganas de improvisar la noche de un evento. Vivir a 1820 metros sobre el nivel del mar en Santiago de Querétaro deshidrata la piel más de lo que uno cree, y sin saber prepararla bien, cualquier maquillaje se agrieta justo donde más se nota. Ahí decidí buscar en Hotmart cursos que enseñaran de verdad a trabajar mi propia textura, no solo a taparla.
El costo real de maquillarme antes de cada cena de trabajo

Mi primera inversión real fue el Curso de Automaquillaje Avanzado, con calificación de 4.3, y lo que me convenció fue que no prometía magia de filtro sino técnica pura, paso por paso. Ahí tocan qué hace la dimeticona en una base pensada para piel con textura, sin ponerse demasiado técnico, y a mí me alcanzó para entender por qué mi base anterior se hundía en los poros y esta no, lo suficiente para tres cenas seguidas en Semana Santa sin que la piel se viera hundida bajo la luz del salón.
Este curso cuesta más o menos lo que un par de idas al salón antes de una boda, así que para la tercera práctica ya sentía que había recuperado el gasto, la cuenta de cuántos eventos me tomaría empatar la matrícula se volvió casi un juego. Lo que más rescato es la estructura por niveles: no te avientan a un smoky eye si primero no entiendes por qué la piel se ve apagada bajo luz dura, y ese orden, aunque más lento que un video suelto, es el que hace que el acabado aguante toda la noche y no solo el rato de la foto.
Si dudas cuál curso de automaquillaje avanzado elegir según tu tipo de piel, te diría que este es el más equilibrado de los tres: trae un módulo de contorno para quien apenas empieza, explica para qué sirve cada brocha más allá de la típica de base y la de polvo, y tiene un bloque sobre cómo elegir la base correcta cuando tu piel tiene imperfecciones, en vez de comprar la que anuncia la primera influencer que se te cruza. Lo que sí me chocó es que el módulo de iluminación da por hecho que siempre tienes luz suave de tarde, y para cenas de negocios entrada la noche eso se queda corto, cosa que la página de venta no dice, porque promete que vas a quedar lista "para cualquier evento" con apenas dos horas de práctica.
Vale la pena un curso pensado para cámara si tu evento es una cena y no una alfombra roja

A mediados de año llegó la boda civil de un primo y quise probar algo distinto: me metí a Maquíllate como artista de Hollywood, que cambia el enfoque por completo. Mientras el curso anterior busca que te veas bien en persona, este apunta a cómo te ves en cámara, y ahí aprendí la técnica del punteado, dar toquecitos con la brocha en vez de arrastrarla, porque arrastrar marca más el poro y puntear lo rellena.
Es un curso que rinde si tienes una gala con puros flashes, porque también explica por qué ciertas bases se ven fantasmales en fotos con flash directo, algo que no había relacionado hasta ver unas fotos de una cena donde salí mucho más pálida de lo que me veía en el espejo del restaurante. Trae además un bloque de sombras ahumadas que ajusta la técnica según la forma del párpado y según el subtono de piel, no solo por la paleta de moda, y ahí probé por primera vez un delineador en gel, ese jaloneo leve al pasarlo sobre el párpado tirante, antes de que asiente, todavía se me hace raro, pero el trazo me quedó parejo en los dos ojos por primera vez. Para mi rutina de oficina a evento se siente pesado, pero saber cómo preparar la piel para un maquillaje de larga duración en eventos con estos trucos de alfombra roja me quitó el miedo a que alguien me tomara una foto de cerca.
Aprender maquillaje profesional: la química antes que el color

En agosto, después de salir de la oficina, dediqué varias tardes a terminar el Curso de Maquillaje Profesional, el más barato de los tres que he probado y el que menos esperaba que me sirviera. Aunque apunta más a quien quiere maquillar a otras personas, trabajo de cabina, a mí me sirvió para entender la diferencia entre una fórmula pensada para uso profesional y la que compras en la tienda departamental, y ese fue el "clic" que necesitaba para que mi base dejara de separarse en la zona de la nariz.
Sin ponerse muy técnico, toca por qué un primer de silicona y una base de agua no siempre se llevan bien, y con eso bastó para que dejara de mezclar productos al azar. Trae también un bloque de corrección de color para ojeras y manchas que dejé apuntado para más adelante, un módulo de rutina rápida pensado para mujeres con poco tiempo en la mañana que ni siquiera abrí porque mi bronca siempre fue la noche, y una sección de productos resistentes al sudor para eventos de día que en Querétaro casi no uso, pero que guardé para cuando me toca viajar. Me pareció arriesgado matricularme porque casi no tiene reseñas en la plataforma, pero por lo que cuesta, menos de lo que gastaría en una cena familiar decente, valió la pena.
También trae explicaciones sobre los errores que más te suman años sin que te des cuenta, como dejar que el polvo se acumule justo en las líneas de expresión en vez de sellar con una capa ligera, y eso solo me confirmó que ninguno de estos cursos tiene un truco único: es acumular criterio, curso tras curso. Incluso encontré trucos para cómo transformar tu maquillaje de oficina para una cena de negocios sin desmaquillarme por completo, trabajando sobre la base que ya traía puesta y con técnicas de larga duración pensadas para no retocar cada dos horas.
La cuenta final: qué curso pagas primero según tu evento

Después de ir sumando cursos uno tras otro en lugar de gastar en citas con la maquillista, ya tengo mi propio orden de prioridades. No busco piel de porcelana porque sé que la mía tiene textura y poros marcados, pero ahora esa textura trabaja a mi favor bajo las luces de cualquier salón en Querétaro, no en mi contra. Para la semana seis de repetir la rutina completa, ya no necesitaba pausar el video a cada rato: el gesto ya vivía en la mano.
Hotmart maneja una garantía estándar de siete días, así que si te metes a un curso y la instructora solo usa términos que no entiendes, o sus técnicas no funcionan para tu tipo de poro, pides el reembolso y ya. Eso sí, me sigue chocando un poco cuando el copy de venta promete que vas a maquillar como para revista con dos horas de curso, cuando en realidad es la misma base de contorno y corrección que ya deberías conocer, nada más bien ordenada. Lo que sí te puedo asegurar es que en cuanto entiendes que el problema no es la piel sino el orden en que aplicas el producto, dejas de gastar una fortuna en maquillistas externas cada vez que hay un evento en el calendario.
La lección que más rescato de estos meses es que un curso no vale por las estrellas que tiene en la plataforma, sino por cuántas veces te saca de pagar una maquillista sin que nadie note la diferencia, esa es la métrica que de verdad importa cuando lo que persigues es llegar lista a la cena, no ganar un concurso de belleza. Si tuviera que elegir uno solo para arrancar, volvería a matricularme en el Curso de Automaquillaje Avanzado, y dejaría los otros dos para cuando ya domines lo básico y quieras ir más profundo en textura y en cámara.
| Producto | Puntuación | |
|---|---|---|
| Curso de Automaquillaje Avanzado Top Pick | 9.3 | Leer más → |
| Maquíllate como artista de Hollywood | 8.8 | Leer más → |
| Curso de Maquillaje Profesional | 8.5 | Leer más → |
Curso de Maquillaje Profesional
Ventajas
- ✔ Es el que mejor explica la química entre primers y bases para que no se te 'corte' el maquillaje
- ✔ Precio súper accesible, se paga solo con una noche que no vayas a la maquilladora
- ✔ Ideal si quieres entender el porqué técnico de cada producto y no solo repetir pasos
- ✔ Te enseña a trabajar la piel desde un enfoque de cabina que da mucha limpieza al look
Desventajas
- ○ Tiene muy pocas reseñas en la plataforma todavía, lo que da un poco de nervios
- ○ Está más enfocado en maquillar a otros que en automaquillaje puro